La mayoría de los que durante estos años me habéis seguido durante la escalada de los 14 ocho miles, os habréis estado preguntando y ahora qué es de Edurne Pasaban?
 
Algunos, sí me habéis seguido en las redes sociales, habréis visto que me he dedicado a dar conferencias, a crear una empresa de viajes pero estos años he hecho poca montaña, o por lo menos poca montaña para la que estaba acostumbrada a hacer.

Eso no quiere decir que haya estado desconectada y que no haya pisado el Himalaya. He seguido viajando al Himalaya a escalar y me he estado ocupando de los proyectos de la fundación. Entre otros hemos terminado este año la construcción de 155 viviendas con la ayuda de todos vosotros.

Pero estos años he estado intentando hacer el ocho mil más grande de mi vida, el ocho mil que nunca dejas de escalar, he estado creando una familia.

Una pregunta muy habitual en mis conferencias y en todas las entrevistas es:
¿A qué he tuviste que renunciar aquellos años que escalaste los 14 ochomiles…? …

Es verdad que cuando alguien quiere algo… algo le cuesta,  y tiene que renunciar a muchas cosas. Renuncié a dedicar  tiempo a las personas que quiero, mi familia, mis amigos… y sobre todo a crear mi propia familia.

Mis padres, mi hermano, mi cuñada y mis sobrinos son mi familia y son incondicionales. Porque ellos siempre van a estar ahí. A los pobres les ha tocado ser madre, padre, hermano, cuñada o sobrinos de alguien que tiene una vida llena de emociones, pero algunas veces fría en las relaciones.
Por eso estos años me he dedicado un poco más a ellos, aunque no sé si ha sido suficiente… Pero lo he intentado.

También he intentado poder crear mi propia familia, y no ha sido fácil, creo que mi carácter es un carácter de montaña, solitario y algunas veces duro. Pero dicen que siempre hay un roto para un descosido, y parece que yo lo he encontrado; ahora soy afortunada de tener un compañero que, dentro de todo mis rollos, me comprende y me respeta, que camina junto a mí y que me anima a seguir soñando con las montañas. Y eso no es poco.

Además, él me ha brindado la oportunidad de escalar, juntos, mi decimoquinto ocho mil, MAX.
Max es como se llama nuestro hijo, gracias.

¡Pues esto es, amigos, esto es lo que ha estado haciendo Edurne Pasaban estos últimos años!

 ¿Y ahora que es lo que vendrá…?