Noche ventosa y húmeda, como queriendo despedir a nuestros amigos de mala manera; sin embargo, a las 07.00h., a la hora de la partida, el Sol se ha impuesto y la tarea se ha tornado más amable.


El más animado, sin duda, era Nacho; se sabe en forma, muy preparado y muy entrenado, y tiene ganas ya de ponerse a prueba, convencido como está del buen resultado.

Asier también está sonriente, como es él. Sin embargo, aún le hago un comentario al oido y me doy cuenta, por su sonrisa, de que he dado en el clavo: “No tengas dudas, estás preparado!!”

Ferrán…, aparece más serio y pensativo; en este caso, da igual lo que yo le pueda decir, hasta que no se vea ahí arriba y analice cómo se encuentra…. Lo que no me queda duda es que la decisión de bajar a cotas menores fue un acierto pleno; está mejor que estaba, pero ¿será suficiente?; yo creo que sí pero él aún no lo sabe.

Y Edurne…, no estaba de muy buen humor. No le gusta madrugar. Pero no es esta la clave; el caso es que está tensa y eso le puede. La conozco un poco ya y estoy seguro que mejorará en cuanto llegue a las cascada de hielo.

A las 10.40h. ya nos ha llamado Asier comentando que habían llegado al campo 1 sin novedad. Lo de siempre, y lo importante: beber, comer y descansar un poquillo. Y ¿Edurne?; he acertado, está encantada, sonriente, físicamente sobrada y…, gastando bromas al vecino. Todo va según lo previsto.
A las 14.00h. ya estaban en el campo 2. Han subido muy bien, sin incidencias notables. Y me alegro. Sin embargo, yo hubiera preferido que hubieran madrugado un poco más y haber cruzado el Valle del Silencio con menos calor del que les ha tocado.

Efectivamente, las tiendas están casi intactas (tan solo se ha roto una varilla, ya reparada con su repuesto correspondiente) y nuestros sherpas también. Pero parece que el espectáculo ahí arriba es dantesco, pues aseguran que una veintena de tiendas han quedado inservibles. Qué importante fue la decisión de subir a asegurarlas en su momento!!! Y aquí más de uno diría… “qué suerte han tenido!”; y yo, en cambio, opino, “qué buenos son!!, cómo vieron la necesidad de subir a realizar esa tarea a tiempo!!”.
Como leí hace poco (lo siento, no recuerdo su autor), “la suerte se tiene o no se tiene; la buena suerte la crea uno mismo”.

Ya todos reunidos en el campo 2 (los sherpas han realizado su tarea en el 3 sin novedad), están descansando y dedicados a las rutinas de un campo de altura, esta vez algo más fáciles porque disponen de una gran infraestructura gracias a un recuperado Ngati (“Thank you, Sir, that medicine is very good!”; “Ngati strong!”; yo, sin embargo, no me fío del todo aún…).
Aquí, en el base, la actividad ha sido muy distinta. Solemos aprovechar los días en los que ellos no están para las tareas de aseo: ducha, colada, etc., de manera que nos repartimos un poco y no saturamos a nuestros ayudantes de campo.

Calma tensa, por tanto. Y pendientes de Victor, a ver si nos confirma las previsiones que tenemos de nubes pero poco viento.

 

Por Pablo Díaz-Munio
Doctor de la Expedición Desafío 14+1