¡Parece que nunca va a llegar el viernes, para salir hacia arriba! Se esta haciendo muy, muy largo, pero por fin hoy Vítor Baia (nuestro meteorólogo) nos ha confirmado que el día de cumbre perfecto,  con 20 km/h de viento en la cima, es el lunes, día 17.

Parece que el 17 nos va a dar buena suerte; o por lo menos eso espero, ya que justo hace un mes, el día 17 de Abril, hicimos cumbre en el Annapurna. ¡Ojalá el lunes día 17 hagamos también cumbre aquí, en el Shisha Pangma!

Mientras, para pasar el tiempo, hoy los chicos han ido a la zona de penitentes que hay en el glaciar, a escalar un poco en hielo, y sobre todo a enseñar a los que no conocían esta técnica: Así Sergio, nuestro cámara de Al filo y Pablo, nuestro medico, han podido probar. Creo que se lo han pasado muy bien. Al menos han aprovechado la mañana para hacer algo, ya que el viento ha disminuido.

También, esta mañana nos ha sorprendido una marmota en el campo base; no habíamos visto ninguna hasta hoy. Parece que esto puede ser una buena señal de buen tiempo, de la primavera. Además, marmota no es nuestro único compañero de campo base. Todos los días nos despiertan las perdices ¡Sí, perdices! Yo tampoco no me lo creía antes de verlas aquí, pero lo cierto es que a 5600 metros hay perdices, palomas y cuervos.

De todas formas, el mayor hallazgo del viaje nos sorprendió cuando veníamos de camino hacia el campo base. Tuvimos la inmensa suerte de ver un leopardo de las nieves. Es muy difícil ver uno, pero a nosotros se nos cruzó en el camino y pudimos incluso hacerle una foto. No nos lo podíamos creer, fue fantástico. Como veis, no estamos solos y hemos sido muy afortunados al poder ver tanta fauna en el Tíbet.