A las 08.00h. ya estábamos unos cuantos en el gimnasio!; es lo que tienen las costumbres, que uno no se hace a dormir en una cama cómoda…; como dice el Bollo, cuando vuelva a casa siempre podré dormir en el suelo, al lado de la cama…!

Tenía yo curiosidad de cómo me habían sentado 36 días a 4400m. y, como me temía, no muy bien: he perdido 3kg. pero no de calidad, es decir, han sido a costa de masa muscular, de modo que peso menos pero mi % de grasa ha aumentado; un éxito, vamos!

Los “protas”, que son los que importan, están mejor: Edurne perdió peso al principio (fue un poquito pasada pero no se lo digáis!!) pero luego lo ha mantenido, mejorando globalmente; Asier y Nacho lo han mantenido bastante bien, con ligeras pérdidas pero poco significativas; y Alex, como estaba previsto, ha sufrido un poco por la pérdida de masa muscular, se le ha hecho un poco largo; en general bien, ya sabíamos lo que podía ocurrir y ha sido razonable, en cualquier caso; con más tiempo quizá podríamos aplicar los conocimientos adquiridos y corregir determinados errores.

Por de pronto, en estos días he planteado unas vacaciones con deberes: una vez realizadas esta mañana las tareas de preparación de material para el Shisha Pangma, la idea es descansar mucho, comer de calidad, desconectar del grupo, etc. pero también tenemos que hacer cada uno 2 sesiones de ejercicio suave; esta vez no creo que haya problema porque el personal está muy motivado (como os digo la asistencia al gimnasio de esta mañana lo atestigua), quizá lo único que nos limite es la apretada agenda de Edurne con los distintos medios de comunicación, a ver cómo lo solventamos.

Otro de los eventos de este día ha sido la entrevista con Miss Hawley: esta entrañable anciana es británica, vino a Nepal hace un montón de años y aquí se quedó, dedicada a la tarea de documentar todas las expediciones que vienen a escalar montañas de 8000m.; evidentemente, es una autoridad muy respetada en este mundillo y contar con su aprobación es una garantía; se interesa por cada detalle: filiación de cada miembro de la expedición, ruta escogida, fechas de cada progreso, cotas de cada campo de altura, incidencias, documentación gráfica, etc.; con toda esta información ella lo contrasta con la procedente de otras expediciones y cuando algo no encaja expresa sus dudas al respecto.

Y esto es lo que ocurrió hace varios meses cuando analizó la ascensión de Miss Oh al Kanchenjunga, al hilo de ciertas declaraciones de Edurne en estos últimos días y que seguro habréis oído en algún medio.

Sin embargo, el plan es claro: vamos a lo nuestro, a recuperar lo posible y después al Shisha Pangma, y lo demás no es de nuestra incumbencia, de modo que no merece la pena prestarle más atención. Acabo contestando a alguna pregunta (por cierto, qué pocas hacéis!):

– Las tensiones arteriales que estoy registrando son muy buenas, de hecho casi hipotensiones; en general, 110/80mm. Hg, si acaso yo mismo he sido el peor, sobre todo al principio.

– Respecto a la saturación de oxígeno, aquí sí que puedo establecer dos grupos claros: los “protas” se han movido entre los 90 y 94%, mientras que la morralla raramente hemos superado los 92%; explicación: no es tanto vivir en altura como el cambiar de cota, subir y bajar estimula más la producción de EPO que permanecer a una determinada altitud.

– A este respecto también os puedo comentar que nuestros resultados eran mejores que los que me comentaban tenía la expedición aragonesa (lo cual tampoco era nada de extrañar por cuanto los hábitos de unos y otros son muy diferentes); como anécdota os contaré el caso de Santiago, un ecuatoriano al que tuve que asistir en los últimos días: llegó una mañana, en helicóptero; al día siguiente, dado que aseguraba estar aclimatado por haber hecho cima en el Chimborazo (Ecuador), subió hasta el campo 2; un día más tarde bajó y se quejó de mal estar general y dificultad respiratoria; la exploración resultó anodina; saturación de 80%!!!; unas horas y 3l. de agua con sales y azúcares más tarde ya se encontraba perfecto; otra cosa es que esté aclimatado…!

Dr. Pablo Díaz-Munío.