Hace unos días que no os cuento nada, pero es que algunas veces no sé qué contaros, ya que no ocurre nada en el Campo Base. Cuando llegamos hace unos días, decidimos esperar a que nos diesen un buen parte meteorológico para intentar la cumbre – y de momento ese parte no ha llegado. Y los días, entretanto, se están haciendo muy largos, aunque intentamos hacer ejercicio a diario para no perder la aclimatación y la forma.

Todos los días subimos a unas montañas de casi 6000 metros que hay cerca del Campo Base, y de esta manera nos movemos un poco, porque si no, en el momento que anuncien buen tiempo estaremos anquilosados.

De hecho, acaba de llegar la última previsión meteorológica de Vítor Baia, y dice que puede haber una ventana de buen tiempo del 12 al 15 de Mayo: ¡Por fin, una buena noticia, o por lo menos algo en qué pensar!

Lo cierto es que se está haciendo todo muy largo. Hoy hace dos meses que salimos de casa; las cosas han salido muy bien asta ahora, y la verdad es que la relación entre todos es muy buena, pero echamos de menos nuestras casas, nuestras familias y nuestros amigos. Cada día les veo un poco mas bajos de moral a todos – pero de momento aguantaremos, seguro.

Este campo base es más triste que el del Annapurna: es mucho más árido, y además el viento es constante. Casi todo el día hace viento; esto hace que la gente no salga de las tiendas, y por eso la vida social es escasa. Algunas veces vienen nuestros amigos Juanra, Isabel , Rober, etc… a visitarnos y tenemos algo de tertulia. También suelen venir a visitarnos nuestros amigos Italianos: con ellos también hemos compartido algunas expediciones y alguna cumbre como la del K2 en el año 2004. Ellos también están preparados para intentar la cumbre, y nuestra intención es hacer equipo con ellos e ir todos juntos para arriba, en cuanto la meteo señale el día exacto.

De momento esto es lo que pasa por aquí. Mañana intentaré contaros algo más sobre la vida en el Campo Base.