Disculpadme porque no hayais tenido noticias mías hasta hoy. Regresamos ayer al campo base, comí algo, y me metí a la cama… Me levante para cenar y otra vez a la cama. Estaba destrozada. Ayer, a las 5 de la mañana en el campo tres, Asier ya me estaba despertando, diciendo que no había dormido nada. Recuerdo entre sueños que hacia las dos de la mañana todo cabreado me preguntó si tenía alguna pastilla para dormir. ¡Qué no podía dormir! No tenía dolor de cabeza ni estaba nerviosos. No sé que le pasaba. Luego, en el descenso, me veía a mi a su lado totalmente dormida y creo que se ponía mas nervioso. ¡Ja, ja, ja, ja, ja! La cuestión es que a las 5 de la mañana, con las primeras luces, ya estaba dando guerra y a las ya nos habíamos vestido, recogido el saco y ya teníamos los crampones puesto para empezar a regresar al campo base.


Hacía mucho mucho frío y cuando empezamos a bajar hacia el campo dos encontramos una gran hilera de gente en dirección contraria. Algunos iban al campo tres y otros, al campo cuatro, con intención de ir hacia la cumbre. Nos daba un poco de envidia al pensar que ellos ya iban para arriba, pero también pensamos que llegará nuestro turno.

Bajamos al campo dos en menos de una hora. El recorrido se hace muy bien porque la pared del Lhotse está muy bien equipada con cuerdas en ambas direcciones, una de subida, por donde iba todo el mundo que os comento, y otra de bajada por donde rapelábamos nosotros. Incluso de vez en cuando nos parábamos a saludar a gente que conocíamos y le deseábamos buena suerte.

Cuando llegamos al campo dos los sherpas aún dormían, pero Nati enseguida se puso en marcha para hacer un café. Tenemos una buena panorámica en el campo dos y las dos tiendas están montadas encima de un río. No nos habíamos dado cuenta hasta ahora, ya que todo era nieve, pero ahora con el calor se ha ido derritiendo y ha aparecido el agua. Y nuestras tiendas son una piscina, un problema que vamos a tener que solucionar en estos días. Como era muy temprano no podíamos moverlo todo porque estaba todo helado. Hay que hacerlo cuando pegue el sol. Por lo tanto, decidimos bajarnos todos. Recogimos y todos corriendo para el campo base, a buscar la comodidad.

Después de pasar el campo uno nos pilló todo el calor, en el Ice Fall, y desde ahí llamamos al campo base por walki para que nos salieran a buscar a la entrada de la cascada con algo de bebida porque estábamos deshidratados. Tuvimos suerte y al llegar allí estaban todos, con agua y coca cola. ¡No sabéis lo bien que entran! Y si te reciben los amigos de esa manera, mejor.

Como os decía, el día de ayer no me dio para mucho más que comer y dormir. Y para  llamar a mi madre, que siempre se preocupa. Hoy ha sido diferente, pero también un poco raro ya que no ha hecho buen tiempo. Todos estamos metidos en nuestras tiendas y creo que todos necesitamos descansar un poquito. Pablo nos ha mirado a todos y parece que todos estamos muy bien. Estamos muy bien aclimatados y esto da tranquilidad porque el trabajo ya esta bien hecho. Ahora lo que tenemos que esperar es el buen tiempo para poder ir para arriba.

Abrazos a todos