Día de nervios y de preparativos: otra vez, pensando en la cumbre. Las previsiones meteorológicas de momento se cumplen, y nosotros vamos a ser fieles a nuestro meteorólogo Víctor Baia, que nos dice que los días 16 y 17 van a ser de viento débil, y que por tanto pueden ser de cumbre. Mañana salimos hacia el C2; el jueves subiremos al C3, y el viernes al C4. Entonces, esperemos que esos 20 km/h que Vitor pronostica para el sábado se cumplan y podamos pisar la cima del Annapurna.

Hoy hemos aprovechado para filmar algunas entrevistas que luego servirán para el documental del Al filo de lo Imposible. Nuestros chicos me han mareado un poco, ya que no tenían la luz adecuada para hacer las entrevistas y, como son muy perfeccionistas, nos hemos pasado toda la mañana ocupados en ello. A cambio, creo que al final han quedado satisfechos. Por lo menos ¡a mí me ha encantado! pero entiendo que ellos son los profesionales.

Por la tarde, para nuestra sorpresa, ha venido toda la expedición coreana a nuestro campo a jugar al voleibol. Nosotros tenemos montado un pequeño campo en el que jugamos casi todos los días. Hoy se han animado a venir ellos, y ha estado muy bien. Hemos jugado un partido ¡y les hemos ganado! Pero lo mejor ha sido lo bien que lo hemos pasado. Ellos parecen muy serios a primera vista, pero no es así. Son tan chistosos y divertidos como cualquiera. Me tomaban mucho el pelo. ¡Ha sido muy divertido, lo hemos pasado genial!

Ahora ya ha empezado a nevar, tal como estaba previsto. Creo que mañana también va nevar un poco por la tarde; pero para entonces nosotros ya estaremos en el C2. Espero que esa nieve sea muy ligera, para poder subir el día siguiente al C3.

Quedan muy pocas horas hasta la cena y luego nos iremos a la cama. Estoy segura de que esta noche no dormiremos nada bien; una nunca se acostumbra a la noche previa a la salida hacia la cumbre. Por la cabeza pasan todo tipo de cosas: si subiremos o no, si todo saldrá bien o no. La incertidumbre y los nervios son intensos. Pero mañana, en cuanto nos pongamos a caminar hacia el C2 , se pasará todo. Una vez en marcha, te centras en subir y sólo piensas en eso. El siguiente rato de nervios no llegará hasta la noche en que durmamos en el Campo 4, unas horas antes de salir para la cumbre – y aún falta para eso.

Espero que todo salga bien, que estos días las noticias sean buenas, y que podamos celebrar todos la cumbre del Annapurna.