Estos días no he escrito ni una línea  y no es por que no pase nada aquí en el campo base del Everest, quizás ha sido por que he estado encerrada en mí misma,  con pocas ganas de nada. Esto siempre me pasa a la hora de salir hacia la cumbre. Los nervios de la partida suelen presentarse así.

Claro que pasan cosas, aquí casi todos los días la gente hace cumbre. Ya no sé cuántas personas han hecho cumbre en el Everest en esta temporada por que es imposible tener relación con todo el mundo. Muchos clientes de las expediciones comerciales ya han hecho cumbre y los helicópteros no paran de llegar todas la mañanas para llevarse a todos esos clientes a Katmandu, y a continuación a sus casas.

Y nosotros seguimos aquí. También nos gustaría poder hacer cumbre lo antes posible, pero la meteorología para nosotros no es del todo buena. Los que están haciendo cumbre lo llevan a cabo con oxígeno artificial y aunque tengan viento a la hora de llegar a la cumbre no tienen tanto problema. En nuestro caso, el viento tiene que ser casi nulo y eso parece que no va ser posible antes del día 20 y 21.

Por lo tanto, estos días hemos estado pasando el tiempo como podíamos en el campo base. Quizás lo más difícil es que todo esto que nos rodea no nos influya y que hagamos nuestra preparación para subir, pero cuesta. Algún día hemos ido a dar un paseo y otro fuimos a hacer Boulder al campo base del Pumori para intentar meternos en nuestro pequeño mundo y centrarnos en lo nuestro, en esperar ese buen día para la cumbre del Everest.

Según nuestro parte meteorológico, de Vitor Baia, dice que el 21 puede ser la mejor ventana para hacer cumbre, ya que el viento baja mucho. Los días anteriores, el 19 y 20 van a ser nubosos y con un poco de nieve, pero creo que nuestra opción es el día 21, por que de momento no se ve ninguna otra posibilidad.

Mañana será nuestro último día en el campo base antes de ir para arriba, ya sé como será, repleto de nervios y de preparativos minuciosos para que no se nos olvide nada. Son días realmente raros. Yo ya tengo ganas de salir de aquí y aunque sé que vamos a sufrir un poco, o mejor dicho un mucho, tengo ganas de tirar para arriba.

Mañana os contaré la ultima decisión antes de salir para arriba. Gracias a todos los que nos estáis apoyando y siguiendo, y por todos los mensajes de apoyo que nos mandáis.

Un abrazo