Ayer llegamos al Campo Base Avanzado del Shisha Pangma, a 5600m., después de una larga marcha junto a los yaks desde el Campo Base Chino.


El terreno es muy árido, pero sencillo, lo que nos permitía llevar los teléfonos Thuraya (satelitales) a mano. Así mantuvimos contacto constante con el Campo Base del Annapurna donde como sabéis el lunes alcanzaron la cumbre tanto el fuerte equipo coreano como nuestros amigos Carlos Pauner y Tolo Calafat con sus sherpas, Juanito, Jorge Egocheaga, Martín Ramos y el rumano Horia Colibasanu.
 


Hemos compartido con ellos muchas expediciones, y hasta hace muy pocos días vivíamos juntos la ilusión del Annapurna en el mismo Campo Base.


Nos alegró mucho conocer la noticia de su cumbre, aunque nos preocupaba el horario que habían hecho Tolo, Juanito y Carlos… Todos sabíamos que su tardía llegada a cumbre podría traer problemas luego en el descenso. Por eso ayer recorríamos nuestro camino pensando en ellos, con los teléfonos abiertos, esperando recibir noticias que nos confirmaran que se encontraban bien…

No fue así. Las noticias que nos llegaban del Campo Base eran cada vez más preocupantes. Desde aquí, en Tibet, no podíamos hacer nada; no había tiempo para salir en su ayuda. Sólo cabía esperar que el helicóptero consiguiera sacar de allí a Tolo, pero no ha podido ser.
 


Estamos todos muy tristes y, desde este Campo Base del Shisha, queremos transmitir todo nuestro cariño y apoyo sincero a la familia de Tolo.

Igualmente, mandamos un fuerte abrazo sus compañeros de expedición, que han perdido a un buen amigo en la montaña. Y gracias una vez más a Horia y a Jorge, por estar dispuestos a todo para ayudar.
Un abrazo a todos de corazón.