Hoy ha sido un día de sol en el campo base, hemos aprovechado para hacer la colada y para arreglarnos un poco. Yo no me había puesto a hacer la colada desde que había venido. No penséis mal, por eso traigo tres bidones más que los demás. Soy un poco exagerada pero también se termina. El problema será ahora para secarlo, seguro que necesitare un par de días.

Hacia las once hemos hecho un almuerzo y se ha ido uniendo gente de otras expediciones. Hemos sacado un poco de todo, navajas, chipirones, sardinas, embutidos… y alguna cerveza, siempre vigilados y controlados por Pablo, que nos mide todo . Ha sido un momento bonito porque a esas horas el sol está aquí en su máximo esplendor y se está agusto fuera de las tiendas de tertulia.

Nuestro campo está, como os he dicho alguna vez, justo al lado del camino y pasa todo el mundo de trekking. No sé por qué se acerca todo el mundo, pero es bonito por que vas conociendo gente de todos lados. Hoy nos han visitado unas chicas de California, San Francisco, dos chicas muy majas que estaban haciendo trekking. Culturalmente es una cosa muy bonita.

El día pasa rápido en el campo base entre una cosa y otra. Es muy ameno si hace buen día como el de hoy. Ahora ya está bajando el sol y hace frío y la gente suele ir a las tiendas a ponerse el traje de noche, bueno, qué traje. Los últimos que me he puesto en casa para fiestas eran algo diferentes al que tengo aquí. Son unas botas gigantes y unos pantalones y chaqueta de pluma. Pero seguramente estaré mucho más cómoda que sufriendo con los tacones que algunas veces me pongo y que no sé llevar. Pero me gusta, no voy a mentiros.

Un abrazo.